La ociosidad, gran enemiga del alma

"Rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies." (Lc. 10,2)

La regla benedictina plasma con admirable sabiduría el trabajo y la oración, lo que ha hecho célebre el lema “Ora et labora”. También los jóvenes seminaristas deben formarse en este espíritu que, más que monástico, es propio de todo cristiano.

En efecto, los seminaristas deberán dedicarse tanto a la oración como al trabajo durante toda su vida sacerdotal. Dios quiere operarios para su mies, pero es Él quien da el fruto y será la oración la que hará Dios propicio en todas las actividades del apostolado exterior. "Ni el que planta es algo, ni el que riega; sino Dios, que da el crecimiento." (I Cor 3,7)

Las largas horas de fregar platos y limpiar pisos enseñan la humildad y el espíritu de sacrificio por el bien común como pocas cosas. Y ese bien común más tarde en el apostolado significará el bien de las almas.

Existen en el Seminario dos tipos de tareas: los trabajos domésticos y los trabajos de departamento. Los trabajos domésticos cambian semanalmente, pero el trabajo de departamento se asigna de forma casi permanente. Esto permite que las tareas domésticas se distribuyan uniformemente en la comunidad y las tareas más cualificadas sean dadas a aquellos que tienen la experiencia necesaria.

Trabajos de mantenimiento

Las tareas domésticas, como preparar las comidas, lavar los platos, servir a las mesas, barrer el claustro, lavar los baños, son realizadas por todos los seminaristas en una rotación semanal.

El sentido práctico de la programación de los trabajos se observa sobre todo en las comidas, cuando los distintos equipos de trabajo se alternan en la cocina, servicio de mesas, lavaplatos y preparación de mesas para la siguiente refección. Y uno de los mayores retos para los nuevos seminaristas es aprender cómo se hace cada cosa. Por eso, a los recién llegados a menudo se asignan un seminarista mayor hasta que hayan aprendido los procedimientos básicos.

Aunque a menudo esos trabajos puedan ser tediosos y monótonos, ayudan a enseñar el valor de una tarea simple hecha por Nuestro Señor.

Departamentos de trabajo

Los Departamentos son equipos especiales de trabajo, bajo la jefatura de un seminarista mayor y de un Sacerdote prefecto, que promueven las habilidades especiales de cada seminarista en pro del bien de la comunidad, además de ayudar a desarrollarlas mejor para su futuro ministerio.

En cada departamento, los seminaristas suelen comenzar con un trabajo menos importante y avanzar gradualmente a una posición con más autoridad y responsabilidad. Como en la parábola de los talentos, el que es fiel en cosas menores demuestra ser capaz de asuntos más importantes. De este modo, adquieren experiencia en la organización y el liderazgo para el día en que deban gestionar sus prioratos.

Los principales departamentos del Seminario son los siguientes:

  • El Departamento de Ceremonias organiza la liturgia del Seminario. Entrena todos los seminaristas para servir y ayudar a la Santa Misa y a todas las demás ceremonias del año. Para eso, realizan ensayos frecuentes y confeccionan libros de rúbricas y costumbres litúrgicas.
  • El Departamento de Sacristía se encarga de la belleza y orden de la iglesia y de todos los materiales necesarios para las ceremonias. Debe mantener los altares laterales, los ornamentos, los manteles y vasos sagrados para los muchos Sacerdotes del Seminario.
  • El Departamento de Canto (Schola Cantorum) y Órgano es responsable por la belleza de la música sacra en la liturgia. Prima el canto gregoriano, acompañado de polifonías sacras y del órgano. El departamento se encarga de los ensayos de canto de la comunidad y de todas las partes cantadas de las ceremonias y oficios.
  • El Departamento de Biblioteca organiza el ingreso, préstamo y devolución de libros. Se encarga también de la venta de libros litúrgicos a los seminaristas, de la confección y encuadernación de algunos libritos y suplementos, y de las fotocopias necesarias para las clases.
  • El Departamento de Hospedería vela por la recepción y acomodación de los numerosos huéspedes que el Seminario recibe todos los años, y se dedica con las Hermanas a los trabajos de ropería.
  • El Departamento de Trabajos coordina los trabajos domésticos semanales, los trabajos extraordinarios en algunas fechas especiales del año, y los trabajos de manutención de la casa durante los sábados.
  • El Departamento de Servicio Técnico se dedica a los arreglos relacionados a albañilería, plomería, electricidad, teléfonos, internet, mecánica y otras manualidades semejantes.
  • El Departamento de Enfermería está encargado del cuidado, medicación y transporte de los eventuales enfermos.

Además de los grandes departamentos, hay muchos pequeños departamentos con funciones no poco importantes para el Seminario como: procura, peluquería, economato, mantenimiento de los archivos y de la crónica, apicultura, choferes, corral, manutención del claustro y redacción del boletín Credidimus Caritati y del sitio del Seminario.